25 septiembre 2009

La primera vez....

Siempre recordaré el mes de mayo cuando me visitaste, y vaya sorpresa que me diste, aún suspiro por ese beso ardiente que nos dimos, cuando de repente deslizamos nuestras manos enérgicas entre nuestros cuerpos, hasta que logré palpar tu clítoris como nunca nadie lo había hecho, perdiéndonos en unos besos apasionados.
Subimos al segundo piso, totalmente asustados y nerviosos desnudándonos completamente y confundiendo nuestros cuerpos en uno solo, naufragando al borde del éxtasis, pensando en la sublimidad de nuestro amor dentro de aquel nido de pasión.
En medio de mis movimientos me fui inclinando y aproveche para abrir el tan prometido regalito, Ohhh!! ¡Era la primera vez que la veía, estaba ardiente y jugosa, yo absorbí ese néctar preliminar a tu explosión femenina, por fortuna nadie nos interrumpía en esos momentos indescriptibles.
Mi amor me facilitaste e incitaste a saborearla y alcancanzando a recorrer con mis labios todo tu ser, durante unos momentos inolvidables.
Recuerdo que yo estaba jadeante y mis piernas temblaban, pero mis deseos se desbordaban de placer; luego bajamos al primer piso para continuar nuestra sesión de amor apoderándonos en forma atrevida de todos los ambientes y muebles, quisiste susurrar algo pero te lo impedí por unos momentos para que pudieras degustarla, desbordándome de placer mientras sentía tu cálida boca y tus manos que me acariciaban tiernamente.
Al terminar nuestra larga sesión de amor, nuestros cuerpos estaban cubiertos por un manto de felicidad, tus piernas se contoneaban pero mis brazos eran tu apoyo.
La fantasía erótica de tener sexo en aquel lugar, era un poco difícil de realizar, porque no encontrábamos, el momento adecuado, pero la verdad, me sorprendió mucho que sucediera, en aquel lugar, hora y día preciso donde pude darte aquel regalo por esa fecha tan especial.
Al escribir estos hechos, me imagino que cuando te encuentres leyendo sentirás que las maripositas te suben y bajan por el interior de tus tetas hasta tu ombligo y tus pezones se exaltaran dibujándose en tu rostro una sonrisa coqueta y unas gotitas lúbricas resbalaran para humedecer tu tanga.

23 septiembre 2009

Recuerdos de un amor

Hace exactamente 02 meses, un día como hoy (el 23 de julio), en la soledad de mis noches tristes de esa época escribí mi ultimo post, agradeciéndoles por sus comentarios y asegurándoles que era la última vez que escribía, no pensé volver a hacerlo pero me veo en la imperiosa necesidad de hacerlo ya que muchos hemos leído el comentario de alguien que había sido traicionado y estaba pasando por un mal momento en su vida, a pesar de haber recibido muestras de apoyo, recién nos hizo saber que la persona con la que había sido traicionado era de su entorno familiar, se que es muy difícil superar esto pero de una u otra forma tenemos que salir adelante.

Todos sabemos que la felicidad nos alcanza cuando nos enamoramos y en esos momentos estamos tan felices que todo nos parece muy bonito y perfecto, no pensamos en nada más que en nuestro amor, en ese ser especial que ocupa nuestro espacio y hacemos todo por ese amor, sin darnos cuenta de lo que pasa.
Cuando estamos enamorados no hay un mal día, siempre amanecemos felices y sonrientes, pero la vida casi nunca es perfecta, y muchas veces tanta felicidad tiene un mal final, un final del que deberíamos saber recuperarnos.
Llega el día en que nos preguntamos cómo es posible que terminase tanta felicidad, cuando quedamos tristes y sumidos en nostalgias y melancolías. Se nos quitan las ganas de todo porque todo giraba en torno a ese amor. Cuando estas enamorado y eres feliz al lado de esa persona no piensas en el adiós, pero a veces ese momento llega, y es doloroso y peor aun cuando uno es el culpable de que eso suceda.
Y cuando llega, ¿qué podemos hacer para recuperarnos y seguir adelante? ¿Cómo asumir este dolor?
Cuando el final ha llegado a la relación nuestra parte afectiva, la misma que hasta hace poco nos hacía sentir amor, ahora nos duele y se resiente. No hay nada que hacer, sólo debemos saber asumir que esa persona ya no estará junto a nosotros, asumir que la relación ha finalizado, ya no habrá más salidas, mas esperas, y debemos comenzar a pasear por el calvario de la soledad. Pero debemos ser fuertes y enfrentarnos al dolor pues sólo así lo podremos vencer. Lo más difícil del término de la relación es cuando esta se debió a una traición, y como mortales que somos, el dolor es mucho más penetrante, lamentablemente debemos aprender a convivir con el dolor y la melancolía. Llegará el día, en que te levantarás sin sentir tanta soledad, poco a poco te irás levantando, volviendo a hacer una vida normal, y como el tiempo siempre acaba haciendo lo suyo, cada vez te dolerá menos.
Con el tiempo se que todo duele menos, pero dentro de nuestro corazón siempre queda el recuerdo de aquel amor, y eso nadie lo sacará de ti. Pasará el tiempo y quizás vivas una vida totalmente diferente, encontraras otro amor que te dé calor y de repente, sin esperarlo, un recuerdo suyo vendrá ti, tal vez sea la melodía de una canción que escuchas a lo lejos, que te devuelve el pasado a la memoria.
Todo esto es normal, los fantasmas del pasado siempre estarán con nosotros y no podemos borrar lo que ya ha sucedido, no se puede deshacer la historia de nuestras vidas, pero sí podemos aprender a amar. Debemos saber amar sin que nuestro pasado traiga dolor a nuestras vidas, y tratar de que los errores del ayer no se vuelvan a cometer.
La vida siempre nos hace crecer en todos los sentidos, y aunque duela, debemos seguir adelante. Si sientes dolor, déjalo pasar y continua con tu vida actual. Seguramente no será un amor tan intenso como aquel, pero será un amor mesurado que te traerá paz y tranquilidad a tu vida. El dolor de un adiós siempre duele, te lo digo por experiencia propia, por ello hay que saber dejarlo volar para que puedas retomar tu propia vida. Soltando el pasado y perdonando a quienes nos han hecho daño podrás encontrar la verdadera felicidad, como te respondí anteriormente esa chica nunca fue para ti y dale gracias a Dios por haber sido parte de su vida.
No quiero que crean ni quiero creerme que soy un experto en este tipo de temas solo quise dar mi granito de arena a la ayuda que solicitaste, recuerda que nuestras vidas con muy valiosas y no vale la pena perderla por alguien que ya no esta en tu vida. Aprende a perdonar y vive feliz.

Share it

LinkWithin

Related Posts with Thumbnails